El aceite de colza puede ser de gran ayuda para el organismo.
Contiene ácidos linoleico y linolénico, que el cuerpo humano no puede sintetizar.
Es importante que estos ácidos se incorporen constantemente a nuestro organismo a través de los alimentos, ya que desempeñan un papel fundamental en el mantenimiento de la elasticidad de los vasos sanguíneos, previenen enfermedades cardiovasculares y previenen la formación de coágulos sanguíneos.
El aceite de colza contiene numerosas vitaminas, entre ellas la vitamina A, importante para la visión; la vitamina B, beneficiosa para el sistema nervioso; la vitamina F, única en su tipo, que equilibra el metabolismo lipídico; y la vitamina E.
El aceite de colza también posee un alto contenido de vitamina D. Esta sustancia beneficiosa participa en la formación de hormonas, favorece la glándula tiroides y fortalece el sistema inmunitario.